Abro una puerta negra,
retumban mis oídos,
la calle queda muerta,
el sol aún no ha salido.
Saco de mi cartera
una tarjeta y ficho,
y pienso que si se acaba el mundo
ahí fuera…
Son dos minutos tarde,
vaya día que me espera,
me pongo un uniforme
de esos que no se nota la mierda.
Comienzo a fusionarme
con un robot que pega
unos chispazos de miedo,
y si se acaba el mundo ahí fuera,
me la pela, me la pela,
me la pela, me la pela…
Me da igual si llueve o nieva,
porque aquí…
Porque aquí pican las prensas,
que más de un deo se han llevao.
¿Que piensas? Que no haces piezas,
me despierta el encargao,
que hoy viene acelerao,
se ha levantao con el pie izquierdo.
Porque se le ha olvidao tomarse
las pastillas de freno,
a toda pastilla.
Salpicaderos,
comienza mi pesadilla.
Muy pocos ceros en mi nómina ilegal,
yo como firmé un contrato
no puedo parar, parar.
Pa, pa, pastillas de freno,
a toda pastilla.
Salpicaderos,
comienza mi pesadilla.
Muy pocos ceros en mi nómina ilegal,
yo como firmé un contrato
no puedo parar, parar, parar, parar.
Hora del bocadillo,
estaba ya desmayado,
mi estómago vacío,
porque aún no he desayunado.
De pronto suena el pito
mientras me estoy lavando las manos.
Ese pito fatídico
que me devuelve al trabajo.